Tú, que abrigas el frío
De mi alma helada,
Tú, por quien desgasto
Lágrimas saladas
Suplicándote amor…
Tú, que eres la daga más dulce
Que atraviesa mi corazón,
Tú, que desatas la ira del viento
Causando en mí oleajes de pasión
Como un huracán
Que devasta mi alma;
Tormentos, suspiros, piedad
Es lo que siembras en mi corazón,
Coséchalo, o haz de él lo que quieras,
Quémalo con estos últimos
Restrojos que quedan de mí,
Que no me quiero quedar
Con este silencio que me mata
Segundo a segundo, en cada mirada
En que no te encuentro
En cada respiro, en cada olor…
Tú, mi vida entera…
El comienzo y fin de mi existencia…




No hay comentarios:
Publicar un comentario